
LA HISTORIA
Creciendo sueños, iluminando vidas.

La historia de OMNIA Casa del Niño se remonta a 2011 cuando la madre Guadalupe Bastida Ocampo, conocida como madre Lupita, abandonó su trabajo en una institución escolar religiosa para dedicarse directamente a niños en situaciones vulnerables en Piedras Negras, Coahuila. En respuesta a la amenaza del narcotráfico y el reclutamiento de niños por el crimen organizado, madre Lupita inició una labor transformadora.
Comenzando en una zona marcada por la violencia, madre Lupita abordó las necesidades urgentes proporcionando comida a niños involucrados en actividades peligrosas. Con el tiempo, su enfoque se amplió a brindar acompañamiento, apoyo escolar y afecto. A medida que la demanda creció, se formó un patronato en 2014 para buscar espacios más grandes y, en 2014, se abrió la segunda casa, seguida de una tercera en 2016.
La pandemia en 2020 presentó desafíos, cerrando temporalmente las casas y resultando en la pérdida de la primera casa en 2020 debido a la falta de recursos. A pesar de las adversidades, en 2021, las casas se reabrieron con la ayuda de donaciones y la donación de una casa en ruinas, demostrando la resiliencia y el compromiso de OMNIA Casa del Niño con su noble misión.